Tras meses en los que los titulares solo ofrecían pesimismo y tensiones; en un escenario en el que la pandemia sigue impidiendo la vuelta a la normalidad; y en un momento en el que los países de América Latina y El Caribe son conscientes de los nuevos y numerosos retos que deben abordar de cara al futuro, México y Estados Unidos han retomado las conversaciones en lo relativo al Dialogo Económico de Alto Nivel (DEAN), el cual se ha retomado desde su última reunión en el año 2016; año en el que se suspendió.

Para hacernos una idea de lo que hablamos, el Diálogo Económico de Alto Nivel (DEAN) es un mecanismo que nace con el objetivo de promover los vínculos comerciales entre México y Estados Unidos. Este mecanismo fue establecido por primera vez en 2013. Sin embargo, en 2016, con la llegada de Donald Trump al poder, dicho mecanismo fue suspendido, pues nunca más se reanudó. Sin embargo, para sorpresa de algunos, este 21 de julio, Tatiana Clouthier, secretaria de Economía, comenzó su gira de trabajo en Washington D.C, Estados Unidos, y uno de los temas que trató fue el DEAN.

El objetivo del Gobierno estadounidense parte por reanudar las conversaciones con el país azteca. Precisamente hablábamos hace escasos días sobre los problemas que viven estos países en materia de migración regular. Entre sus objetivos, el fin que persigue este mecanismo es acabar con esta situación, pues son muchos los ciudadanos que se juegan la vida para cruzar las fronteras, y muchos los que mueren en dicho intento. Una situación que sigue agravándose con el paso del tiempo, y que atendiendo a los informes que muestra la Organización Mundial del Clima (WMO), pretende seguir la misma tendencia si no se actúa en la región.

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Atendiendo a las palabras de la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, y a las de el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, ambos destacaron la importancia de que ambas administraciones trabajen de forma conjunta, así como la visión estratégica compartida que México y Estados Unidos mantienen respecto de las prioridades para el desarrollo económico sustentable de la región americana. En otras palabras, las palabras de los mandatarios norteamericanos ofrecen un compromiso implícito que, por otro lado, precisa esta región.

Aunque pueda parecer algo meramente anecdótico, debemos saber que hablamos de un suceso muy destacable y para celebrar. Las relaciones entre México y Estados Unidos en los últimos meses, máxime cuando atendemos a las declaraciones previas de la propia secretaria Tatiana Clouthier, se habían deteriorado sustancialmente. Los conflictos en el marco del acuerdo de comercio, el T-MEC, tensaron las relaciones entre ambas economías, provocando la interrupción forzosa por parte de los Estados Unidos, a la vez que se activaba el nuevo mecanismo de resolución que contemplaba este acuerdo.

Lo ocurrido en el país con diversas fábricas y sus trabajadores, donde se suscitaba la posibilidad de que se estaban incumpliendo determinadas condiciones impuestas en el acuerdo, llevó a los Estados Unidos a activar dicho mecanismo, así como a advertir al Gobierno de México sobre las consecuencias de lo ocurrido en caso de que se confirmase. Además, la reacción de AMLO, así como de su Gobierno, en adición al apoyo canadiense en la disputa, alimentó unas tensiones que tensaron en exceso la cuerda. Y teniendo en cuenta que hablamos de un T-MEC que supedita un gran porcentaje del PIB regional, romper las relaciones con la Administración estadounidense no es una opción para Centro y Latinoamérica.

Las palabras de los mandatarios estadounidenses ponen de manifiesto que esas tensiones que se generaron por lo ocurrido con el T-MEC, en lo que respecta a las consecuencias de lo ocurrido al menos, no son más que avisos para garantizar la buena relación comercial entre ambas economías. Pues incluso el Gobierno norteamericano ha preparado diversos mensajes, entre los que destaca el que dice “Reconstruir juntos”, haciendo referencia a la relación entre la economía norteamericana y las latinoamericanas. Una relación que por criticable que pueda ser, supone un gran motor económico para la región; especialmente a través de sus exportaciones.

En promedio, atendiendo a los datos que ofrece el Banco Mundial, el comercio exterior en América Latina y El Caribe representa cerca del 50% del PIB (46% concretamente). Así pues, hablamos de un peso nada desdeñable, en el que Estados Unidos presenta un papel muy destacado y determinante. En México, por ejemplo, el 80% de las exportaciones son adquiridas por los Estados Unidos. Y de la misma forma ocurre en otras economías, las cuales se benefician de estos flujos de capital que discurren de forma descendente hacia la región.

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Asimismo, la reactivación del DEAN, en resumen, supone otra noticia que celebrar y otro pasito en ese camino de apostar por un desarrollo inclusivo y por un desarrollo global. Pues como dijo el Fondo Monetario Internacional (FMI), no existe otra recuperación posible que la recuperación total de todas las economías. La globalización y los mercados internacionales así lo requieren. El DEAN supone una noticia positiva que debería animar a estos países a sacar adelante las reformas pertinentes que acaben garantizando el desarrollo y el progreso de la Región.

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