Por César Addario Soljancic

Los países de Centroamérica recibieron la crisis por la pandemia del COVID-19 en medio de un escenario complicado. Cada uno, con sus particularidades y diferencias, enfrentaban sus respectivos retos cuando, en 2020, el coronavirus los obligó a parar sus economías y aplicar medidas de contención y confinamiento.

Lo anterior se tradujo, por supuesto, en un retroceso de la actividad económica y en una merma importante en los ingresos fiscales de los gobiernos del istmo, que buena falta les hacían desde antes de la emergencia. Ahora, con una pandemia que se niega a terminar, los gobiernos han debido tratar de resolver con los pocos recursos disponibles la crisis sanitaria, mientras se han dejado en pausa proyectos a los que se apostaba para impulsar el crecimiento económico y el desarrollo de las naciones.

Pero, aún con la pandemia a ciernes, los países centroamericanos comienzan a ver la luz. según previsiones publicadas por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), tomadas como base para el ránking de recuperación económica latinoamericana elaborado por EXOR LATAM, la oficina para la región de EXOR, firma global de servicios financieros.

En los países centroamericanos, encabeza el ránking Guatemala, con un avance económico neto del 7.1 % 2020 y 2022. Aún está por verse cómo afectará a las perspectivas guatemaltecas la decisión de las autoridades de apicar nuevas medidas de contención en los meses recientes, ante un nuevo repunte de casos de COVID-19. Guatemala tiene la fortaleza de haber mantenido un crecimiento importante de sus exportaciones aún en medio de los peores días de la pandemia en 2020.

En el ránking de EXOR a Guatemala le sigue Costa Rica, con una proyección de crecimiento neto del 2.6 % entre 2020 y 2022. Las autoridades costarricenses lograron un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que ha supuesto un modesto ajuste fiscal, pero que dará un impulso a dicho país para superar los problemas de las finanzas públicas que ya arrastraba previo a la pandemia.

Sigue la información sobre la economía y el mundo de los negocios en Forbes Centroamérica

Panamá se ubica tercero, con un 2.3 % de crecimiento neto para 2022, y Nicaragua es tercero, con un 1.8 %. El Salvador, que también enfrenta un heredado escenario de alto endeudamiento, comenzará también a ver crecimientos netos en 2022, según la CEPAL, registrando altos avances si se cumplen las previsiones del Banco Central de Reserva (BCR): la entidad ha ajustado su proyección de crecimiento para 2021 y la ha fijado en un 12 %.

Finalmente, Honduras aparece último, pues al cierre del periodo aún tendrá un decrecimiento neto del -0.4 % con respecto a 2019. El escenario aún puede cambiar, dependiendo de las políticas que apliquen los gobiernos, y de qué tanto más se prolongue la pandemia.

El resultado pasa además por la creatividad con la que las autoridades diversifiquen sus fuentes de financiamiento para obtener los recursos necesarios, tanto para terminar de gestionar la crisis por el COVID-19, como para llevar a cabo los proyectos e inversiones requeridas para poder aplicar políticas fiscales contracíclicas e impulsar así la recuperación de las economías.

Le invitamos a seguir nuestra página de Facebook

*Es experto en estrategias de Deuda Soberana de los Mercados Emergentes en América Latina.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.