EFE.- La Organización Mundial de la Salud (OMS), asociaciones de defensa de la libertad de prensa y la lucha contra el cambio climático son algunos de los favoritos en las quinielas al Nobel de la Paz, que se falla mañana en Oslo.

Reporteros sin Fronteras (RSF) y el Comité para la protección de periodistas (CPJ) son señalados como uno de los principales aspirantes por el Consejo para la Paz de Noruega y el director del Instituto para la Investigación sobre la Paz (PRIO) de Oslo, Henrik Urdal, así como por las casas de apuestas.

La lucha contra la pandemia de coronavirus podría reconocer a la OMS, pero si el Comité Nobel opta por un premio “medioambiental”, entre las opciones aparecen la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) y su secretaria ejecutiva, la mexicana Patricia Espinosa, y la activista sueca Greta Thunberg.

El problema es que ninguno de esos candidatos se ajusta a los criterios que en su día dejó escritos el magnate sueco Alfred Nobel, el creador de los premios: deben reconocer a quienes contribuyan “al hermanamiento de los pueblos y a la eliminación o reducción de armamento, así como formar o impulsar congresos de paz”.

Pero el Comité Nobel noruego ya ha dado muestras en el pasado de que puede interpretarlos de forma laxa, y ha otorgado por ejemplo premios “medioambientales”, como ocurrió con la keniana Wangari Maathai (2004) y Al Gore y Rajendra Pachauri (2007).

Te puede interesar: La India anuncia la reapertura de sus fronteras para los turistas extranjeros

Activistas en Rusia, China y Afganistán

En las especulaciones previas parece bien situada también la opositora bielorrusa Svetlana Tijanóvskaya, junto con el ruso Alexéi Navalni, el hongkonés Nathan Law, el iugur Ilham Tohti, la saudí Lpujain al-Hatlou y la afgana Fawzia Koofi.

La Campaña contra los Robots de Combate, el Centro Palestino de Derechos Humanos, la organización israelí B’Tselem, la Corte Penal Internacional, la Red Internacional de Verificación de Datos (IFCN) y la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) también aparecen en las quinielas.

La interminable lista de supuestos aspirantes a suceder al Programa Mundial de Alimentos (PMA), ganador en 2020, incluye además a la primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern; organizaciones yemeníes como el centro Sanaa y el foro de la paz para Yemen y el Grupo de Análisis de Datos de Derechos Humanos.

Este último fue distinguido hace unas semanas con el premio de derechos humanos de la fundación noruega Rafto, cuatro de cuyos ganadores fueron premiados posteriormente con el Nobel: la birmana Aung San Suu Kyi, el timorense José Ramos-Horta, el surcoreano Kim Dae-jung y la iraní Shirin Ebadi.

Sigue la información sobre la economía y el mundo de los negocios en Forbes Centroamérica

Tercera cifra más alta de candidatos

Las listas no son más que especulaciones, porque solo si quienes nominan lo hacen público se puede saber la identidad de los candidatos, ya que el Comité Nobel no confirma nombres hasta pasado medio siglo y solo difunde el número total de aspirantes, 329 (234 individuos, 95 organizaciones) este año, la tercera cifra más alta.

Así se conoce, por ejemplo, que han sido nominados la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el movimiento social contra el racismo “Black Lives Matter”, los médicos cubanos, el presidente argentino Alberto Fernández y la asociación independiente de jueces de Polonia.

El Nobel de la Paz es el único de los seis premios que se otorga y se entrega fuera de Suecia, en Oslo, por deseo expreso de Alfred Nobel, ya que en su época Noruega formaba parte del reino sueco.

Le invitamos a seguir nuestra página de Facebook