Por Ileana Rojas* y Karla Mora**

¿Sabes cómo está la salud mental de tus colaboradores?, ¿alguna vez en tu empresa han hablado abiertamente sobre este tema? Si las respuestas son un no, deberías informarte adecuadamente, porque podrías tener ya un impacto directo sobre tu compañía sin haberte percatado.

El concepto de salud mental aún parece tener implícita una connotación negativa, que hace a las personas sentir temor de hablar claramente de esto en su lugar de trabajo, quizá por miedo a ser juzgadas o a que se considere que no son aptas para realizar determinadas labores, lo cual denota falta de información, y sobre todo de empatía.

Hoy en nuestras empresas, debemos ser agentes de cambio, derribando mitos sobre padecimientos que afectan a millones de personas en el mundo y tienen un severo impacto sobre la productividad.

Las cifras impactan

La Organización Mundial de la Salud (OMS), reiteradamente ha dicho que la salud mental es esencial para asegurar el bienestar general de los individuos y ha exhortado a los gobiernos a prestar atención al tema, porque considera que esta podría ser la principal causa de discapacidad en el mundo para el 2030.

Según la OMS, a nivel mundial:

  • Más de 450 millones de personas están afectadas por un trastorno mental o de la conducta.
  • Más de 300 millones de personas viven con depresión.
  • Cerca de 800 mil personas se suicidan cada año.

Si bien esta crisis comenzó mucho antes de la pandemia, es claro que la llegada del COVID-19, con la incertidumbre que generó, así como las medidas que los gobiernos se vieron en la obligación de tomar, para garantizar el distanciamiento social y evitar una mayor propagación del virus, agravaron el problema.

Por ejemplo: en el caso de Costa Rica, el Ministerio de Salud informó que el 70.1% de las personas que se han quedado sin empleo por el COVID-19 presenta rasgos de depresión y el 64.8% de quienes trabajan tiempo parcial también presenta dicha condición.

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Golpe a la productividad

Los problemas de salud mental generan un mayor ausentismo en el lugar de trabajo, rotación de personal y bajo rendimiento, por lo que tienen un impacto directo sobre la productividad.

Según la OMS y el Banco Mundial, la depresión y la ansiedad hacen que la economía mundial pierda un billón de dólares al año. Pero también han determinado que por cada dólar invertido para atender este tema se logra un rendimiento de cuatro dólares en la mejora de la salud y la productividad.

Invertir en la atención de la salud mental debe ser una prioridad, por la calidad de vida de las personas, sus familias y comunidades, pero también porque evidentemente una persona saludable es más productiva.

¿Qué hacer en nuestras empresas?

Es vital que asumamos el compromiso de atender este tema y que trabajemos en la prevención. Si bien es cierto, se requiere de un abordaje integral por parte de los gobiernos, con políticas públicas efectivas, también desde el sector privado se pueden tomar acciones.

Desde nuestra experiencia te podemos recomendar:

  • Educación a todos los niveles de la organización. Como líderes debemos estar informados, entender el tema y su importancia.
  • Habilitar espacios de diálogo, con participación de los líderes de la empresa, donde se hable abiertamente del tema. La salud mental debe priorizarse y atenderse al mismo nivel de la salud física.
  • Promover la empatía entre nuestros colaboradores, todos afrontamos las situaciones de diferente manera.
  • Propiciar actividades donde los colaboradores puedan participar y aprender de temas como: equilibrio entre vida personal y laboral, manejo del estrés, organización de tareas, manejo de la depresión y la ansiedad, resiliencia, entre otros.
  • Equilibrar las cargas y horarios de trabajo del personal. Por ejemplo: el teletrabajo no significa una extensión de la jornada laboral.
  • Valorar adecuadamente los casos particulares de personas que puedan tener situaciones específicas o particulares que las hacen más propensas a enfrentar problemas de salud mental y ofrecerles apoyo.

Nuestro talento humano es el recurso más importante que tenemos en la empresa. Una persona saludable es una persona más productiva desde todo punto de vista, por eso promover el bienestar general debe ser una prioridad.

Si no sabes cómo está la salud mental de tus colaboradores y nunca has hablado abiertamente del tema con ellos, este es el momento para dar el primer paso.

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*Las autoras son gerente general de Intel Costa Rica* y líder ejecutiva de la red de habilidades diversas de Intel**

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.