EFE.- La reforma tributaria planeada por el Gobierno de Perú apuntará principalmente a las rentas altas con ingresos de más de 300.000 soles (unos 75.500 dólares) al año, a las mineras con grandes ganancias, a las empresas que mantienen millonarias deudas tributarias y a las plataformas de “streaming”.

Así lo anticipó este miércoles en una conferencia pública el ministro de Economía y Finanzas, Pedro Francke, después de que el Ejecutivo peruano solicitara al Parlamento facultades legislativas en materia tributaria por 120 días para sacar adelante esta reforma.

Francke explicó que el principal objetivo es aumentar la recaudación tributaria ya que en Perú supone alrededor del 20 % del producto interior bruto, lejos del 27 % de Latinoamérica y casi la mitad del 40 % que presenta la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Mientras, la evasión fiscal alcanza el 8 % del PIB, el triple de lo que el Estado gasta anualmente en salud o el doble del presupuesto público para educación, y hasta diez veces el gasto estatal en programas de protección social.

MÁS PRESIÓN SOBRE RENTAS ALTAS

Así, en primer término, el Ejecutivo peruano propone mantener las tasas a las clases bajas y medias y elevar los impuestos a las rentas altas, aquellas que ganen más de 300.000 soles al año, lo que equivale al 0,5 % de los contribuyentes.

La propuesta es que el exceso de renta por encima de esa barrera no tribute ya al 29 %, sino a tasas de entre el 31 % y 35 % como es habitual encontrar en otros países de Latinoamérica.

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Desde el Ministerio de Economía también se propone elevar las tasas de rentas de capital, de modo que las ganancias en mercados de capital como la bolsa no tributen al 5 % sino a tasas más altas que pueden ser incluso del 15 %, como ya se ha fijado por parte de algunos países desarrollados.

Dentro de los tributos que recaudan los municipios, la intención es establecer escalas progresivas en impuestos como los vehículos, de modo que se pague más por un vehículo de alta gama, e incluir en este concepto a los dueños de yates.

“PERFECCIONAR” EL RÉGIMEN MINERO

Respecto a la empresas, un eje central será perfeccionar el régimen tributario minero para elevar los impuestos a aquellas compañías que presenten márgenes de ganancia operativos por encima del 75 %, algo que puede darse si se tiene en cuenta el elevado precio actual del cobre, que se paga a 4,60 dólares la libra.

Francke precisó que estos cambios se harán con mucho cuidado y con la asesoría del Fondo Monetario Internacional (FMI) “para que no se pierda competitividad en el sector”, el principal de la economía peruana.

“Nuestros estudios indican que hay un margen para poder aumentar un poco la tasa para los que tienen ganancias operativas grandes. No estamos proponiendo crear nuevos impuestos”, afirmó.

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“STREAMINGS” SIN TRIBUTAR

El ministro negó que el Gobierno planee subir el impuesto general a las ventas (IGV), como se conoce en Perú al IVA, ni incluir nuevos sectores en este, pero sí lograr que empresas que deberían pagar este impuesto lo hagan, como Netflix y otras plataformas de televisión por “streaming”.

“No tenemos cómo cobrarles porque emiten desde el exterior. Ya hay varios países de Latinoamérica como Argentina, Uruguay, Colombia y México que han establecido mecanismos de recaudación. Eso nos implica a modernizarnos frente a una economía digital del futuro que requiere repensar nuestros mecanismos tributarios”, sostuvo.

Otro punto será evitar que empresas que han pagado sobornos a funcionarios para ganar licitaciones públicas se deduzcan impuestos al incluir esos pagos ilícitos como parte de sus gastos operativos.

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El titular de la cartera de Economía también apuntó a mejorar los mecanismos de solución de controversias tributarias para acelerar los procesos y evitar que grandes empresas acumulen hasta 6.000 millones de soles (unos 1.500 millones de dólares) en deudas tributarias reclamadas por el Estado.

“El compromiso del Gobierno es que esto vaya a cerrar las brechas sociales: hay una enorme desigualdad en el Perú, hay derechos básicos que no se cumplen adecuadamente como educación, salud, agua y saneamiento, conectividad, mejora de productividad de sectores agrarios”, concluyó Francke.