Reuters.- La situación de la epidemia de COVID-19 en Alemania está entrando en un periodo muy difícil, con un número creciente de pacientes en cuidados intensivos, dijo el ministro de Sanidad, Jens Spahn, mientras los dirigentes estatales alemanes advertían que el país podría necesitar un nuevo confinamiento a menos que se tomen medidas urgentes.

Spahn dijo que había acordado con los ministros de sanidad regionales que en el futuro se ofreciera a todo el mundo una inyección de refuerzo de la vacuna para el COVID-19 seis meses después de recibir su anterior inyección.

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“Esto debería ser la norma, no la excepción”, dijo Spahn en una conferencia de prensa el viernes.

El país ya ha tenido que reubicar a algunos pacientes de regiones con hospitales sobrecargados, añadió Spahn, quien instó a los ciudadanos alemanes a vacunarse y a observar medidas de distanciamiento social.

“Cualquiera que piense que es joven e invulnerable debería hablar con el personal de cuidados intensivos”, dijo.

Anteriormente, el viernes, dos presidentes regionales alemanes dijeron que podría ser necesario un nuevo confinamiento a menos que el país tome medidas inmediatas para revertir el aumento de casos.

Hasta el jueves, había 2.503 camas libres en las unidades de cuidados intensivos alemanas, frente a las cerca de 3.100 de principios de octubre, según datos de la asociación DIVI de medicina intensiva y de urgencias.

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Alemania notificó el viernes 37.120 nuevos casos de coronavirus, lo que supone el segundo día consecutivo de mayor aumento diario desde el inicio de la pandemia el año pasado.