Por Estuardo Gasparico

Mercado Eléctrico Regional (MER) es un mercado de interconexión eléctrica de corto plazo entre todos los países centroamericanos, pero después de casi 25 años de la suscripción del Tratado Marco en 1996 y a ocho años de la vigencia de su reglamento (RMER), Guatemala no ha logrado atraer las inversiones de escala regional que en su momento previó.

Por ello, a mediados de este año decidió renunciar a ser parte del MER.

La decisión presentada a la Secretaría General del Sistema de Integración Centroamericana argumenta que no se ha reconocido la competencia y la jurisdicción de la Corte Centroamericana de Justicia para dirimir los conflictos que puedan suscitarse en los acuerdos del sistema de integración centroamericana. Al respecto, Guatemala ha denunciado apagones por falta de inversión de algunos países en la red que conecta a los seis países centroamericanos.

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Para Fernando Moscoso, gerente de Planificación y Vigilancia de Mercados Eléctricos de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE), la renuncia de Guatemala que se concretará dentro de 10 años, no tiene implicaciones inmediatas.

El experto aclara que la renuncia sólo corresponde al instrumento denominado Tratado Marco del Mercado Eléctrico de América Central y sus protocolos. Y que lo relevante es que, como resultados del MER, ya existe una infraestructura eléctrica construida y disponible para su uso entre Guatemala, El Salvador y Honduras, la que recibe inversión.

La red eléctrica que conecta tam- bién a Nicaragua, Costa Rica y Panamá, fue diseñada para transmitir hasta 300 megavatios (MW) y fue en 2013 que empezó a comerciar energía a través del Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC).

De manera paralela surgieron el Ente Operador Regional (EOR) y la Comisión Regional de Interconexión Eléctrica (CRIE), organismos con los que Guatemala ha tenido diversas inconformidades, por los apagones y la falta de inversión en infraestructura.

El gobierno guatemalteco señaló que las instituciones del MER deberían adoptar decisiones por consenso, como en el SICA, y no por mayoría.

La red eléctrica que conecta a Centroamérica tienen una extensión de 1,793 kilómetros de líneas de transmisión de 230 KV, con previsión de torres para un segundo circuito se conectan a 15 subestaciones de los países de la región, mediante 28 bahías de acceso.

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Con esto, la capacidad actual de los 300 MW podría duplicarse. Moscoso estima que, aunque Guatemala quede fuera del MER, las instalaciones se seguirán utilizando con un nuevo marco regulatorio, que es una de las tareas a emprenderse.