Por Yandira Núñez

Los impactos del Covid-19 han puesto a prueba las políticas públicas y la estructura ya frágil de los sistemas sanitarios en Centroamérica, pero también la capacidad de direccionar, con estrategias ágiles y de cooperación internacional, el acceso oportuno a una vía de escape: la vacunación.

Aunque el mecanismo Covax busca acelerar el acceso a las vacunas para naciones menos desarrolladas, los pro- gresos “no han sido similares en todos los países”, y el tema es “la limitación en el suministro de las vacunas y los mecanismos de entrega”, dice Betilde Muñoz-Pogossian, directora de Inclusión Social de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Covax es un mecanismo dirigido por la Coalición para la Promoción de Innovaciones en pro de la Preparación ante Epidemias (CEPI), la Alianza Gavi para las Vacunas (Gavi) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que depende de las donaciones de las naciones con excedentes de vacunas. A principios de agosto, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial (BM), la Organización Mundial de Comercio y la propia OMS solicitaron a las naciones con inmunización avanzada que liberarán “cuanto antes” el máximo de sus dosis a Covax, y denunciaron retrasos en la entrega de fármacos a países pobres.

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Muñoz-Pogossian, destaca las “desigualdades en el acceso a las vacunas entre países y dentro de los mismos”. En ese escenario, el camino es “apelar a la solidaridad y a la cooperación tanto de la comunidad internacional como de donantes y países que tienen excedentes de vacunas”.

Se espera que con la nueva estrategia del programa Covax y del BM para acelerar la provisión de las vacunas mediante financiación, los países puedan reservar más dosis con anticipación y adquieran un número de dosis superior al subsidiado por Covax.

Para la directora del departamento de Inclusión Social de la OEA, reducir la brecha en el acceso a las dosis, tiene que ser la prioridad para minimizar los costos humanos y económicos. Destaca que “es clave” la colaboración entre el gobierno y el sector privado para evaluar y gestionar los riesgos logísticos, técnicos y de seguridad en la distribución de las vacunas.

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