EFE.- Iberoamérica avanza hacia la educación inclusiva, con un 87% de los países de la región que incorporan el principio de equidad en sus legislaciones, pero la brecha está muy presente en aspectos como la digitalización o en colectivos como los afrodescendientes, según un informe elaborado por la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI).

El estudio, presentado este jueves en Madrid, es una panorámica completa del estado de la educación inclusiva en Iberoamérica y cómo ha sido su evolución a partir de la incidencia de la pandemia de la Covid-19 con datos de 22 países aportados por los Ministerios de Educación, así como expertos en educación inclusiva.

El informe de la OEI señala que todos los países de la región han avanzado en cuanto a inclusión y equidad en sus legislaciones, con mejoras en la superación de barreras que en ningún caso están por debajo del 50%, de acuerdo con los datos recogidos.

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En detalle, el colectivo en el que más se visibiliza las normativas educativas de inclusión corresponde a las personas con discapacidad (94.4%), seguido de la inclusión de género (88.9%).

Sin embargo, la población afrodescendiente, con un 55%, representaría el colectivo que menos se encuentra reflejado en la normativa de educación, seguido de la educación de las personas en situación de migración, pacientes hospitalizados o en reposo médico prolongado, que registra un 66.7%.

EL RETO EDUCATIVO EN LA PANDEMIA

Durante la emergencia sanitaria, la región volcó sus esfuerzos en la disminución de las brechas, pero el informe también advierte que las medidas para la eliminación de barreras no están generalizadas en toda la región, y no superan el 70% en ningún país iberoamericano.

Las alternativas más frecuentes para asegurar la continuidad educativa de grupos de población más vulnerable y marginada durante la inesperada crisis sanitaria fue la enseñanza a distancia y los ajustes en los currículos escolares.

También fue clave la entrega de alimentos (con un alcance cercano al 90%) o de recursos de aprendizaje a docentes, estudiantes y familias como dispositivos electrónicos, así como el apoyo a padres, madres y cuidadores para que se involucraran en el aprendizaje a distancia a través, destaca el informe.

En el acto de presentación, el Secretario General de la OEI, Mariano Jabonero, destacó que el estudio “recoge experiencias vitales que pueden dar pautas para construir un futuro educativo más inclusivo, más equitativo y de mayor calidad”.

 El estudio se abrió a las opiniones de la sociedad civil iberoamericana que, durante el año 2020, tuvo la oportunidad de participar por medio de la campaña de la OEI  “Yo pongo mi pieza”, que consistió en encuestas destinadas a conocer iniciativas sociales inclusivas en el contexto de la pandemia.

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