EFE.- Pese al “momento positivo” que vive América Latina en materia de vacunación, el gran reto para 2022 para hacer frente al coronavirus será llevar las vacunas a todo el mundo de forma equitativa, consideró en una entrevista con Efe el presidente de la farmacéutica Pfizer Latinoamérica, Carlos Murillo.

Una distribución más igualitaria de los antídotos, apuntó, es el principal desafío para contener con éxito la mayor emergencia sanitaria del último siglo, pero factores como la falta de infraestructura o logística siguen suponiendo trabas para alcanzar la equidad en el proceso.

“Lo difícil es que no es un tema de falta de vacuna, o sea, afortunadamente Pfizer y otras compañías han sido capaces de producir las vacunas, pero te enfrentas a situaciones complejas en países que no tienen una infraestructura para hacer llegar la vacuna” o “que no tienen la logística para hacerlo”, explicó Murillo en una entrevista telemática con Efe.

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Según los cálculos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un 80 % de las vacunas que se han administrado en el mundo se ha destinado a los países del G20, mientras que las naciones de bajos ingresos han recibido menos del 1 % de las vacunas totales.

Esta desigualdad, de acuerdo con el organismo y otras autoridades sanitarias globales, puede favorecer la aparición de nuevas variantes del virus, como es el caso de la ómicron.

“Mientras no se logre más gente vacunada en el mundo entero, estas mutaciones solo van a seguir apareciendo, entonces este es uno de los desafíos realmente importantes”, coincidió Murillo.

En ese marco, el presidente de la farmacéutica destacó los “esfuerzos conjuntos” entre gobiernos mundiales, compañías, agencias reguladoras y la sociedad civil para el desarrollo y posterior aplicación de los inmunizantes en tiempo y escala récord.

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“Poco más de un año atrás pensar que íbamos a lograr sacar una vacuna con la eficacia que ha tenido esta vacuna parecía algo que no se podía lograr”. Entonces “hicimos posible lo que realmente parecía imposible”, afirmó.

Al cierre de 2021 Pfizer prevé que la tercera parte de las vacunas que entregue, desarrolladas en conjunto con la alemana BioNTech, será destinada a países de bajo o medio ingresos, en un compromiso por asegurar un “acceso justo y equitativo” a los antídotos.

Para garantizar su acceso, la farmacéutica firmó acuerdos bilaterales con 14 países de Latinoamérica, además de trabajar con los Gobiernos de Estados Unidos y Europa para incluir la llegada de la vacuna a otras naciones a través de mecanismos globales como la iniciativa Covax.

LATINOAMÉRICA, DE PARIA A EJEMPLO MUNDIAL

A nivel regional, Murillo se dijo “muy contento y orgulloso” del avance de las campañas de vacunación en los países de Latinoamérica, que empezaron de forma “más lenta” si se compara con otras regiones del mundo pero que actualmente superan la tasa promedio de inmunización global, ya que un 75 % del continente cuenta con la primera dosis y el 55 % tiene la pauta completa.

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“Hay regiones que han empezado antes que los países de Latinoamérica, pero (…) se han estabilizado, mientras que nuestros países siguen vacunando”, con muchos “realmente muy por encima del promedio mundial”, celebró.

El directivo de Pfizer igualmente apuntó que, para la región, el principal reto será la vacunación de grupos que aún no fueron inmunizados, como niños y adolescentes.

Asimismo, para 2022, Murillo ve un escenario más “positivo” y una situación “mucho más controlable” de la pandemia, en medio de los refuerzos de la cobertura vacunal o el desarrollo de nuevos tratamientos contra la covid-19, como una píldora antiviral que podría reducir el riesgo de hospitalización y muerte en un 89 % entre los infectados y que aguarda la autorización de uso en Estados Unidos.

“Estamos avanzando muy bien con la vacunación, pero va a haber personas que se van a infectar, entonces tener la posibilidad de un tratamiento altamente efectivo que evite hospitalización y consecuencias graves para esos pacientes también es muy poderoso”, subrayó.

En ese sentido, Murillo considera que el mundo también está más preparado para enfrentarse a las posibles nuevas mutaciones del coronavirus, gracias al avance de la tecnología que permitiría una rápida adaptación de fórmulas y medicamentos.

“Si mañana hay otros tipos de mutaciones que acaban por salir de este parámetro de cobertura, pues ahí tenemos esta ventaja que la tecnología permitiría salir con una nueva fórmula de la vacuna en hasta 100 días” en el caso de Pfizer, aseguró.