Los sentimientos siempre están entrelazados al igual que las situaciones que vivimos como seres humanos en lo individual y en lo colectivo. Esas intersecciones son capaces de develar quiénes somos y los procesos de transformación que atravesamos. ¿Cómo? La respuesta se encuentra en la obra de Sandra Mazoy: Diorama Emotivo.

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Tal como su nombre lo expresa, es una pieza escénica con paneles que se pueden cambiar de posición a libre albedrío y que representan el movimiento, los vaivenes de la especie humana y todo lo que le rodea. Un aspecto que, por obvio que parezca, es complejo.

Tal como su nombre lo expresa, es una pieza escénica con paneles que se pueden cambiar de posición a libre albedrío y que representan el movimiento, los vaivenes de la especie humana y todo lo que le rodea. Un aspecto que, por obvio que parezca, es complejo.

Sandra Mazoy
Foto. Cortesía de Sandra Mazoy

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“Muchas veces entender el cambio y aceptarlo no es fácil. Estamos expuestos a tanta información y experimentamos emociones de todo tipo que nos cuesta trabajo comprender que es algo tan natural, que es parte de la evolución”, reflexiona la diseñadora mexicana que por más de dos décadas se entregó a la labor docente.

Al tiempo de motivar a sus alumnos a explorar nuevas formas de expresión, Sandra Mazoy se dio a la tarea de ahondar en los recursos teatrales. Esto significó el primer paso en la gestación del proyecto que abordó desde la escultura. Después encontró inspiración al adentrarse con mayor profundidad en el movimiento filosófico, literario y artístico conocido como Naturalismo.

En un ejercicio de observación me di cuenta de que la naturaleza nos ofrece información valiosa sobre nosotros mismos, que permite una mayor comprensión de la vida. Los ciclos silvestres son semejantes a los emocionales. Entendernos desde esta perspectiva, es esencial para lograr plenitud interior”, comenta a Forbes Life desde su casa-estudio en Madrid.

Por esa razón, dibujó a mano todos los gráficos haciendo una alegoría a la naturaleza y pensando en darles volumen con materiales “vivos” como la madera y los metales. Además de su resistencia, el bronce reacciona de una forma interesante ante la humedad, el frío y el calor. ¿Qué mejor material para una escultura que lo mismo puede ser colocada en un jardín que el interior del hogar?

“Todo lo que sucede fuera es un simple reflejo de lo que sucede adentro”. Foto. Cortesía de Sandra Mazoy

Sandra Mazoy también halló posibilidades en términos de color; en aquellas tonalidades que consciente e inconscientemente evocan las expresiones culturales y el espíritu festivo de México. Cada pieza, creada por bajo el concepto de Diorama Emotivo, es única, irrepetible y entrañable

Entrañable porque en cada una va parte del “corazón” de la diseñadora, momentos decisivos en su vida, personas con las tuvo alguna conexión, países a los que ha viajado y una serie de experiencias valiosas que hacen parte de los entramados. De una historia emotiva que se narra con el lenguaje visual.

“Lo que quiero transmitir con esta obra es que todo está conectado; que nada sucede o existe de manera aislada. Al igual que el ser humano no esta desligado de la naturaleza y el mundo que le rodea”, realza Sandra Mazoy, cuya propuesta emerge con entusiasmo en España.

Diorama Emotivo actualmente se exhibe en ARCO Decoración (Lagasca 28) y en Espacio Must Wanted en Madrid.

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