Por Eliza Haverstock
El martes por la noche, Elon Musk hizo una afirmación audaz en Twitter: el multimillonario pagaría más impuestos que cualquier estadounidense en la historia en este 2021.

Musk podría tener razón al ser la persona más rica del mundo, pues probablemente le debe al gobierno federal de Estados Unidos al menos 8,300 millones de dólares en 2021, de acuerdo con estimaciones de Forbes, basadas en sus ventas de acciones de casi 13,000 millones de dólares hasta el 13 de diciembre.

El fundador de Amazon, Jeff Bezos, estuvo cerca de esto el año pasado, al vender 10,200 millones de dólares en acciones de su empresa. Acción que provocaría que la factura de impuestos pudo haber sido de hasta 2,400 millones de dólares.

Sin embargo, solo el Servicio de Impuestos Internos sabe quién es el mayor contribuyente en la historia de Estados Unidos.

En los años anteriores, Musk ha pagado muy poco o ningún impuesto. Según una investigación de ProPublica publicada en junio, Musk pagó un total de 455 millones de dólares en impuestos federales entre 2014 y 2018, mientras que su riqueza creció unos 13,800 millones de dólares, lo cual exhibió que el multimillonario no pagó impuestos federales sobre la renta en 2018 (tampoco vendió acciones de Tesla ese año).

Posiblemente, Elon Musk tenga otras fuentes de ingresos que aumenten su cuenta de 2021, o que esté usando pérdidas comerciales de otras partes de sus propiedades: una táctica común entre los multimillonarios para reducir su factura. Este año también vendió media docena de mansiones en California, acción que probablemente produjo ingresos sujetos a impuestos.

De igual forma, en octubre esquivó una bala cuando el senador Ron Wyden presentó un plan de corta duración que habría gravado las ganancias de capital no realizadas de las personas más ricas de Estados Unidos, la cual Forbes estima que podría haberle costado a Musk 29,800 millones de dólares.

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Sin embargo, días después el plan fue reemplazado por una medida menos drástica. A causa de que Musk no recibe actualmente un salario anual de Tesla, y la compañía no paga dividendos, el multimillonario probablemente no le habría debido al “tío Sam” ningún impuesto, además comenzó a deshacerse de las acciones de Tesla a un ritmo sin precedentes durante noviembre.

Su factura de impuestos podría ser aún mayor si California lo persigue. Aunque Musk se mudó a Texas el año pasado, su antiguo estado natal podría gravar el valor de las opciones que ganó mientras residía allí.

Entre los impuestos estatales y federales, Musk podría terminar con una tasa impositiva general de 50%. (Si bien algunos tipos de opciones pueden ejercerse sin generar impuestos inmediatos, y las ganancias de la venta de acciones se gravan a tasas de ganancias de capital más bajas, las opciones sobre acciones de Musk no están “calificadas”, lo que significa que probablemente enfrentarán la tasa de impuesto a la renta ordinaria mucho más alta impuesta a compensación, según Bruce Brumberg, abogado fiscal y colaborador de Forbes).

Elon Musk podría reducir su factura de impuestos este año si dona acciones de Tesla, o dinero en efectivo a su organización benéfica Musk Foundation o directamente a una o más organizaciones sin fines de lucro.

De acuerdo con documentos presentados ante la Comisión de Bolsa y Valores  (SEC, por su siglas en inglés), Musk no ha donado acciones de Tesla en lo que va de 2021; la última vez que lo hizo fue en diciembre de 2019, cuando destinó a su fundación 11,000 acciones de Tesla, el equivalente a 4.1 millones de dólares.

Su futuro de impuestos aún no termina: otros 7,000 millones de dólares en impuestos federales pueden esperar a Musk si cumple su reciente promesa de vender el 10% de sus acciones de Tesla. (Hasta ahora, ha vendido alrededor de 3.2% de su participación).

Por esto tendría que pagar al IRS aproximadamente 2,650 millones de dólares en impuestos adicionales a las ganancias de capital basados en el precio de las acciones de Tesla el 15 de diciembre, más otros 4,400 millones de dólares si ejerce el resto de sus acciones.

Las opciones sobre acciones expirarán en agosto de 2022, si el precio de las acciones de Tesla permanece como está. Eso no es un hecho; las acciones han caído casi un 22% desde su máximo de 1,222 dólares registrado el 1 de noviembre de 2021.

El tuit del martes de Musk fue parte de un ataque contra la senadora Elizabeth Warren, su última disputa en las redes sociales contra los políticos progresistas.

Luego de que el senador Warren tuteara pidiendo un cambio en el “código fiscal manipulado” para obligar a Musk a “pagar impuestos y dejar de aprovecharse de todos los demás”, el multimillonario no se quedó callado y respondió con descaro: “Por favor, no llames a tu gerente, Senadora Karen”.

El lunes, la revista Time nombró a Elon Musk como su “Persona del año”, lo cual provocó el tuit del senador Warren sobre sus obligaciones fiscales.

Musk no respondió de inmediato a la solicitud de Forbes de comentar sobre su factura de impuestos.

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