Investing.com – El 2021 fue un año de significativa recuperación para el mercado petrolero, tanto por el lado de la oferta, como por el de la demanda, gracias a la paulatina reapertura de la economía global tras el Covid, al proceso de vacunación que poco a poco favoreció la movilización de las personas y la escasez de gas natural, que elevó la demanda de crudo como sustituto.

Para el momento de terminar esta nota (16 de diciembre del 2021), los precios del crudo WTI acumulaban un avance de 51%, pues comenzaron el año en alrededor de los 47 dólares por barril, registrando un precio máximo de 85.41 dólares por barril -no visto desde el 14 de octubre del 2014- y un mínimo de 47.18 dólares por barril.

Por su parte, los precios del petróleo Brent acumulan una ganancia de 45% al cierre de esta nota, tocando un máximo de 86.70 dólares por barril y un precio mínimo de 50.56 dólares por barril.

El 2022 podría ser el año “post -pandemia” para el mercado petrolero, ya que muchos esperan que la demanda se recupere 100% a niveles anteriores al Covid.

A continuación, presentamos 5 grandes factores que podrían ser determinantes en las perspectivas para el mercado petrolero en el 2022.

  1. Condiciones climáticas: Otro invierno fuerte llevaría el precio a 100 dólares por barril

El precio del barril de petróleo podría llegar a los 100 -o más- durante el primer trimestre del año si se observa un clima extremadamente frío, como el que se observó en el invierno pasado.

En febrero del 2021, el fuerte invierno causó estragos en una parte del sur de los Estados Unidos, dejando al menos 24 muertos, y cientos de miles de personas sin electricidad, debido a que la energía se vio afectada por el repentino aumento en la demanda.

“Aunque es probable que el precio del WTI cotice en un rango entre los 65 y 90 dólares por barril durante el siguiente año, el precio de este energético podría alcanzar los 100 dólares por barril durante el primer trimestre del año si se observa un clima extremadamente frío, como el que se observó el invierno pasado”, comenta Ana Azuara, gerente de Análisis Económico del Grupo Financiero Base.

  1. Nerviosismo por nuevas variantes de Covid que amenacen al mercado

Aunque la tormenta parece haber pasado, el Covid aún no termina. Dos elementos que podrían seguir amenazando la movilidad de las personas y, por consiguiente, la demanda de petróleo: el avance de los procesos de vacunación a nivel global, y la aparición de nuevas variantes de Covid.

“Por el lado de la demanda, se espera que los temores continúen al menos hasta que se alcance la inmunidad rebaño. Se estima que, para alcanzarla, el 70% de la población mundial esté vacunada. De lo contrario se continuarán viendo variantes que pueden poner en peligro la actividad económica global y la demanda por energéticos”, comentó Azuara.

Para ejemplificar lo que una nueva variante puede significar basta con mirar lo que ocurrió en la última semana de noviembre del 2021 con el surgimiento de Ómicron.

“En los días transcurridos desde el 26 de noviembre, un total de 56 países han instituido algún tipo de prohibición de viaje destinada a ‘protegerse’ de la variante”, comentó Ellen R. Wald, analista de industria energética, en un artículo sobre el tema.

Nuevas prohibiciones a los viajes podrían significar nuevas restricciones a la movilidad de las personas, suspensiones temporales de vuelos y, por lo tanto, problemas en la demanda de combustible.

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  1. El fantasma de la inflación

La inflación se ha convertido en uno de los temas claves en el 2021 y su impacto en el mercado petrolero, especialmente en los precios, es uno de los temas que vigilan los operadores.

En Estados Unidos, la inflación se aceleró a niveles no vistos en casi 40 años, al llegar a 6.8%, el aumento más rápido desde junio de 1982, según el índice de precio al consumidor (IPC); mientras que el índice de precios al productor los precios al por mayor han subido 9.6%. La preocupación por la aceleración de los precios ha llegado hasta la Reserva Federal, que, en su última reunión del 2021, informó sus planes de implementar tres aumentos en las tasas de interés en el 2022.

“Cuando la inflación aumenta, se produce la correspondiente fuerza alcista en el precio del petróleo”, dice Wald en este artículo. “Los productores de petróleo tienen que hacer frente a costos más elevados para todo, desde la mano de obra hasta el transporte y las piezas. Además, el valor del dólar que obtienen por vender petróleo también ha disminuido. Por lo tanto, el deseo de vender cada barril de petróleo por más dólares aumenta, creando una presión al alza en el precio del petróleo”.

  1. OPEP+ y ¿Aumento de la oferta?

Existen temores también de que la oferta de crudo pueda incrementarse durante el 2022, lo que, sumado a problemas en la demanda, pueden ser perjudiciales para el mercado petrolero.

“De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía (EIA; por sus siglas en inglés), en promedio la producción petrolera global durante el 2022 será de 101.41 millones de barriles diarios, esto es 5.46 millones de barriles diarios por encima de la producción promedio del 2021. La Opep seguirá aumentando su producción petrolera, ya lo dejaron en claro, inclusive, con la aparición de la nueva variante Ómicron”, explica Azuara.

La OPEP+ sigue siendo optimista sobre las perspectivas del petróleo en 2022. En su última previsión, pronosticó una demanda de 99.13 millones de barriles de petróleo al día en el primer trimestre de 2022, antes de alcanzar los niveles prepandémicos en el tercer trimestre.

La OPEP+ ha considerado que la variante de Omicron será leve, y espera aumentar también la oferta a lo largo del año. Todo ello a pesar de que la Organización Mundial de la Salud y otros organismos siguen calificando de “muy alto” el riesgo que supone Omicron.

Sin duda, este tema será un factor que determinará el rumbo de los precios en el primer trimestre del 2022.

  1. Tensiones geopolíticas: Rusia vs Ucrania y EE.UU. vs Irán

El mercado petrolero seguirá afectado por otros factores comerciales y políticos, que continuarán siendo un riesgo, entre ellos la guerra comercial entre China y Estados Unidos, así como la relación política entre Estados Unidos e Irán.

Rusia también es un actor relevante, sobre todo por el lado del gas natral, capaz también de afectar el precio del petróleo.

“Rusia es actualmente el tercer mayor productor de petróleo del mundo y podría potencialmente enfrentarse a algún tipo de sanciones sobre su petróleo por parte de Estados Unidos como resultado de la acción militar en Europa. (Rusia también proporciona más de la mitad del gas natural de la Unión Europea, y también hay varios gasoductos de gas natural en Ucrania).

Un conflicto que involucre a Rusia podría disparar los precios mientras el mundo considera lo que significa todo esto”, dice Wald en este artículo.

El mercado petrolero en el 2022 podría ser el año “post -pandemia” para el mercado petrolero, ya que muchos esperan que la demanda se recupere 100% a niveles anteriores al Covid.

En un reciente informe, la EIA mencionó que anticipa cierta “comodidad” en el mercado petrolero mundial, previendo que la oferta debe mejorar ante mejores condiciones de la demanda. Sin embargo, factores como los mencionados anteriormente podrían poner presión de nuevo en los precios de los energéticos.

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