Por Yandira Nuñez
El Financiamiento para las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) debe ser más ágil, pues  ellos son un jugador valioso para reactivar la economía panameña. Aunque ya existen muchos mecanismos a nivel multilateral y local para impulsar a estas empresas, los recursos no llegan con oportunidad.

La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) alerta que “se necesitan mecanismos ágiles para acceder a los créditos disponibles para la reactivación de las Mipymes y sus colaboradores”.

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Privada (CONEP) y el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), así como la simplificación para el acceso al programa de riesgo compartido, aprobado para el sector turismo, donde participan el Estado, el brazo de inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID Investment) y la banca local. Estos créditos de riesgo compartido suman 800 millones de dólares (mdd): 500 mmd del consenso entre el sector privado y el gobierno, y 300 mdd que ya se encuentran a disposición de la industria turística. Pero no se ha dado ningún desembolso debido “a la burocracia exigida para colocarlos”, señala la Cámara.

“Programas similares pueden trabajarse entre sector público, multilaterales, banca privada y/o gremios empresariales que puedan canalizar estos recursos a las Mipymes, pero deben ser ágiles y poco burocráticos”, alerta la agrupación gremial.

La CCIAP también destaca que “toca fomentar empresas que generen plazas de trabajo a partir de las tecnologías y las oportunidades que surgen ante los cambios que la pandemia ha generado en las cadenas de suministro a nivel mundial”.

Oscar Ramos, director de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Ampyme) refiere que de enero a septiembre de 2021, la entidad capacitó a 2,917 emprendedores y microempresas, a través del programa Capital Semilla, que ha entregado más de 4.9 mdd, “un récord para este periodo”, señala. “Estamos viendo un aumento en el apetito por el crédito para este sector que busca la opción para crecer”.

Ramos destaca que el sector agropecuario ha crecido enormemente, incluso en la pandemia. Mientras que las barreras de entrada a los negocios de tecnología ahora son menos. “Con la virtualidad, hemos visto una explosión en el mercado”, y ahora se elevan las oportunidades para desarrollarse ahí. El director de la Ampyme considera que el foco debe apuntar en esa dirección, pues tiene “un gran atractivo para la juventud”

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