Reuters.- Tlalamba, una leoparda de cuatro años, ha conseguido mucho en su corta vida.

Es la reina del antiguo territorio de su madre, ha dado a luz a dos cachorros y, hasta ahora, es el animal más codiciado de su reserva entre los compradores de un nuevo proyecto que vende tókens no fungibles (NFT) para recaudar fondos para la conservación.

Los NFT son una forma de criptoactivo que explotó en popularidad el año pasado. Todo tipo de objetos digitales, desde arte hasta videos e incluso tuits, pueden comprarse y venderse como NFT, que utilizan firmas digitales para garantizar que son únicos.

Ahora, WildEarth, un servicio de streaming de vida silvestre, está creando NFT vinculados a 25 animales destacados, como Tlalamba en la Reserva de Caza de Djuma, en Sudáfrica.

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Los compradores obtendrán un acceso especial a imágenes, videos e información sobre criaturas como Tlalamba a través de una aplicación, donde también podrán hablar con otros propietarios de NFT. Incluso tienen derecho a votar por los nombres de los cachorros de Tlalamba y son los primeros en elegir a sus futuros NFT.

El 40% de los ingresos se destina a la custodia del hábitat de los animales y hasta ahora se han recaudado unos 16,000 dólares para la reserva de Djuma a través de más de 1,000 ventas.

Graham Wallington, cofundador de WildEarth, dijo que la empresa permitía a los entusiastas compradores obtener un tipo de custodia para los animales que aman, al tiempo que ofrecía una potencial fuente de ingresos nueva, fiable y de bajo impacto para la conservación a nivel mundial.

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“Si no creamos los incentivos económicos necesarios para conservar la vida silvestre, no llegarán”, dijo, añadiendo que los ingresos actuales para la conservación, concretamente a través de la caza y el turismo, perjudicaban a los animales, sus hábitats o habían demostrado ser muy poco fiables durante la pandemia.

“Vamos a tener que encontrar una solución que permita a la gente en casa conservar la naturaleza en estado salvaje”.

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