EFE.- La petrolera española Repsol afirmó este viernes que está comprometida a largo plazo en la recuperación de las áreas y poblaciones afectadas por el derrame de petróleo que el pasado 15 de enero afectó a 106 kilómetros cuadrados del litoral peruano.

“Tenemos disponible todo lo que sea necesario”, declaró el presidente de Repsol en Perú, Jaime Fernández-Cuesta, en una rueda de prensa ofrecida en las instalaciones de la refinería La Pampilla, en el norte de Lima.

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Fernández-Cuesta señaló que los 65 millones de dólares que la empresa anunció que destinará a asumir las consecuencias del accidente solo son “una estimación y no una limitación” y harán todo lo necesario para ayudar a la recuperación del ecosistema y de las poblaciones afectadas.

El derrame del pasado 15 de enero afectó al mar y las playas de Lima y el Callao, y se produjo al desprenderse supuestamente la plataforma de colectores de La Pampilla, en coincidencia con un nivel inusitado del mar a causa del tsunami generado por la erupción volcánica de Tonga.

La empresa ratificó, en ese sentido, que el área afectada por el derrame llegó a 105 kilómetros cuadrados en el mar y 1,2 kilómetros en las costas, una superficie muy superior a los 11,9 kilómetros cuadrados que informaron en principio las autoridades peruanas.

En cuanto al volumen de crudo vertido, Repsol también aseguró que fueron 10.400 barriles, y no los 11.900 que afirma el Gobierno.

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Las cifras que mostró Repsol en su centro de operaciones de La Pampilla sobre la cantidad de hidrocarburo ya recogido tampoco coincidieron con las que ofreció el ministro de Ambiente, Modesto Montoya, ya que este declaró que eran 2.000 barriles y la empresa aseguró que ya ha retirado el 97,7 % de lo vertido.

“El 35 % ya se ha evaporado, lo que queda es un 65 % de los hidrocarburos derramados y la empresa de limpieza Lamor, con la que trabajamos, asegura que hemos recogido el 97,7 % de este porcentaje”, añadió al respecto el Gerente sénior de seguridad, calidad y medio ambiente de Repsol, José Reyes Ruiz.

IMPACTO SOCIOAMBIENTAL

Al referirse a las secuelas que dejará el derrame a nivel medioambiental, Fernandez-Cuesta dijo que “los modelos” que están viendo “muestran una afectación bastante limitada”.

La ONU adelantó este lunes, en un comunicado, que este accidente ha sido el peor desastre ecológico de la historia reciente de Perú y que los daños del derrame durarán entre seis y diez años, de acuerdo con un informe que aún ha hecho público.

“Aunque lo digo con cautela, las primeras impresiones son optimistas”, comentó Fernández-Cuesta antes de señalar que no podía opinar sobre un informe que aún “no han visto”.

Repsol también dijo que las tareas de limpieza ya han avanzado hasta el 79 %, con el agua limpia en casi su totalidad y que las playas estarán a finales de este mes, mientras que las tareas concluirán a finales de marzo en las áreas de difícil acceso.

Por ese motivo, la empresa adelantó que a finales de este mes comenzará a entregar las playas limpias a las autoridades peruanas para que puedan ser reabiertas para su uso público, siempre que cumplan los estándares de calidad ambiental.

“Estamos acabando las acciones de primera respuesta, la limpieza de mar y tierra, y pronto comienza la segunda etapa de evaluación del impacto socioambiental, periodo que está previsto que dure seis meses”, detalló Reyes Ruiz.

Este segundo paso comprenderá monitoreos y recogidas de muestra de aguas, tierra y aire para determinar la huella real del derrame a nivel físico, social y biótico (impacto en especies animales y vegetales).

“Que estemos acabando la limpieza no significa que nos vayamos”, remarcó Fernández-Cuesta.

La empresa declaró, además, que ha llegado a acuerdos con asociaciones que reúnen a unas 3.000 personas afectadas, como pescadores o comerciantes, para otorgar ayudas económicas a corto plazo, como tarjetas canjeables en comercios, aunque también seguirán apoyándolos en el mediano y largo plazo.

CAUSAS PENDIENTES

Tal como ya había declarado ante una comisión del Congreso peruano, Fernández-Cuesta reiteró que “objetivamente está demostrado por peritos navales que el origen del accidente fue un movimiento descontrolado que provocó la ruptura de las instalaciones submarinas” en la refinería.

Repsol denunció este lunes a los dueños italianos del buque petrolero italiano Mare Doricum para que asuman responsabilidades en el accidente, aunque la empresa naviera ha mostrado su oposición frente a estas acusaciones.

La petrolera también aseguró que ya pagó las multas impuestas por el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) por el retraso en el cumplimiento del calendario de limpieza que ordenaron las autoridades peruanas. 

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