EFE.- Corea del Sur acogerá el segundo centro impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la producción de vacunas anticovid con tecnología de ARN mensajero (ARNm), tras el éxito del creado en Sudáfrica el pasado año, según anunció hoy el organismo con sede en Ginebra.

El nuevo centro con sede en Seúl tendrá por misión, como el de Ciudad del Cabo, ayudar a países en desarrollo a producir sus propias vacunas ARNm, que han mostrado altos niveles de eficacia en la lucha contra la COVID-19.

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El nuevo centro servirá para “romper el ciclo de dependencia” de los países con rentas más bajas y reforzará su sistema sanitario, destacó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en una rueda de prensa.

Además de vacunas anticovid, promoverá el desarrollo de tratamientos contra otras enfermedades, basados en insulina o en anticuerpos monoclonales, apuntó el responsable de OMS.

El ministro de salud surcoreano, Kwon Deok-Chul, también intervino en la rueda de prensa para reafirmar el compromiso de ayuda a países con menos recursos por parte del nuevo centro.

La semana pasada se anunció que su equivalente en Ciudad del Cabo ya prestará su tecnología ARNm a Sudáfrica, Nigeria, Egipto, Túnez, Nigeria y Senegal, y hoy la OMS añadió a la lista otras naciones de fuera de África: Bangladesh, Indonesia, Pakistán, Serbia y Vietnam.

En Latinoamérica, Argentina y Brasil operan centros parecidos impulsados por la Organización Panamericana para la Salud y encargados de transmitir la tecnología ARNm al resto de la región.

En Argentina una empresa biofarmacéutica local del sector privado, Sinergium Biotech, es la encargada de desarrollar las vacunas mientras que en Brasil se seleccionó al Instituto de Tecnología en Inmunobiológicos Bio-Manguinhos, que integra la Fundación Oswaldo Cruz (FIOCRUZ) del Ministerio de Salud de Brasil.

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Las vacunas ARNm se diferencian de las tradicionales (normalmente basadas en formas debilitadas del virus) en que introducen moléculas de ácido ribonucleico (ARN) que por sí solas contienen instrucciones con las que el cuerpo humano puede producir el virus y a la vez el anticuerpo que lo neutraliza.