Por Paula Santilli* y Paula Caballero**
¿Sabías que la papa tiene una elevada ‘productividad nutricional’? Esto significa que, de acuerdo con la FAO, por cada metro cúbico de agua aplicada a su cultivo, la papa produce más kcal de energía que otros productos agroalimentarios, brindando el doble de proteína que el maíz y el trigo, y hasta cuatro veces más calcio que el arroz. Sin embargo, como todos los alimentos que consumimos (y todas las actividades que realizamos), su cosecha requiere de agua.

Frente a un escenario en el que más de 2,200 millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua (ONU), tenemos la obligación de preguntarnos qué debemos hacer para disminuir esta brecha que afecta en sentido nutrimental y sanitario, social, económico y ambiental a las comunidades.

Si bien América Latina cuenta con una alta disponibilidad de recursos hídricos a nivel mundial (33%), 26% de la población en la región, incluyendo el Caribe, aún no tiene acceso directo al agua. Esto significa que solo 3 de cada 10 personas cuentan con servicios de saneamiento y limpieza básica, de acuerdo con la CEPAL.

Para hacer frente a la escasez de agua en el presente y asegurar con ello un futuro sostenible para todos, se requiere tomar acciones inmediatas para la protección y la restauración de los ecosistemas, los cuales se han visto cada vez más afectados por la deforestación, la agricultura, la ganadería extensiva, la minería, el desarrollo urbano y el cambio climático.

La conversación sobre el agua y las acciones para su cuidado son más que nunca pertinentes. Hace más de una década que la ONU declaró al 22 de marzo como el “Día Mundial del Agua” y desde entonces, ha promovido iniciativas para reconocer como derecho humano al acceso al agua potable y al saneamiento.

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De los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible diseñados a 2030, el número 6 establece que el “agua limpia y saneamiento” son vitales para el desarrollo de las comunidades. La pregunta ahora es ¿qué podemos hacer nosotros, empresas y organizaciones de la sociedad civil, para acelerar el cumplimiento de estas metas?

Ser agentes de cambio implica un sólido compromiso con impulsar acciones de sostenibilidad desde la cooperación, mediante alianzas auténticas e inclusivas como la que establecimos PepsiCo y TNC desde 2016.

Con el fin común de contribuir al desarrollo sostenible de los países de Latinoamérica, trabajamos de la mano en la ejecución  de soluciones basadas en la naturaleza (SbN) para cuencas resilientes o “infraestructura verde”, es decir, en acciones que abordan los desafíos sociales de manera efectiva y adaptativa, protegiendo, gestionando y restaurando los ecosistemas, de manera sostenible y rentable.

De acuerdo con una investigación realizada por TNC y 15 instituciones, las soluciones basadas en la naturaleza podrían aportar más de un tercio de las reducciones de emisiones necesarias para 2030, en línea con lo establecido en el Acuerdo de París. Esto tendría también un impacto positivo en materia de seguridad hídrica.

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Así nació “Agua para el Planeta, un programa cuyo objetivo es mantener y resguardar las cuencas hidrográficas en América Latina. Para ello, tan solo en el último año (2021), PepsiCo anunció que planea invertir 3 millones de dólares entre 2021 y 2023 para ampliar su alcance a siete países de la región, creando un impacto positivo en cuanto al cuidado del agua, beneficiando también a largo plazo a las personas y al planeta.

De acuerdo con datos a diciembre de 2021, el programa implementó acciones de conservación en aproximadamente 1,500 hectáreas de bosque, lo cual nos permitió devolver a la naturaleza 1,289 millones de litros de agua, contribuyendo a la conservación de cuencas que abastecen de agua a millones de personas en la región.

Si bien estos resultados son positivos, tenemos claro que debemos seguir ampliando su escala, por lo que en línea con pep+, la agenda sostenible de PepsiCo, cuya meta a 2030 es regresar a la naturaleza 100% o más del agua que utiliza en su operación, y la convicción de TNC de promover proyectos con beneficios volumétricos con diferentes empresas, avanzaremos juntos y con pasos firmes en la construcción de un futuro mejor para las comunidades de América Latina y del mundo.

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*Sobre Paula Santilli:

Se desempeña desde 2019 como CEO de PepsiCo Latinoamérica. Previo a esta experiencia fungió, durante poco más de un año, como presidenta de PepsiCo México. Cuenta con más de 30 años de experiencia profesional en compañías globales del sector de alimentos y bebidas. Es coautora de tres libros: El Poder de Poder. Mujeres Construyendo Latinoamérica (2020), Empowering You, Empowering Her (2021) y A Woman’s Guide to Power, Presence, and Protection (2022).

**Sobre Paula Caballero:

Es la directora ejecutiva regional de América Latina en The Nature Conservancy (TNC). En este cargo, lidera un equipo de más de 300 empleados en 10 países, abarcando programas desde México hasta Argentina, para diseñar nuevas estrategias y alianzas innovadoras para conservar la región con mayor biodiversidad del planeta.

*** Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.