Por Nohelis Ruiz Arvelo
El intercambio genera riqueza, una de mis máximas de vida, uno de mis gritos de guerra desde hace muchos años, recuerdo que, al terminar el cole, justo empezando en la universidad, una de las frases que más repetía era: “Las cosas son mejores compartidas”. Con el tiempo ha ido evolucionando, y es una de las premisas del networking que detallo en el libro Networking para Dummies y en mis charlas. Es posible que suene a postureo, o a esas frases chulas y bonitas, pero trilladas o manidas, que se postean en redes sociales; pero la verdad es que tienen mucho trasfondo, un significado mucho más profundo y trascendental para cada uno de nosotros y como humanidad; yo la vivo y la aplico a diario. Siempre me ha fascinado encontrar y conocer gente, y he ido anotando muchas de las cosas que funcionan para el éxito profesional y de negocios, por ello escribo sobre este tema.

El intercambio genera riqueza, riqueza del ser, riqueza intelectual, riqueza profesional, riqueza como regiones, países, organizaciones y como humanidad. El intercambio y las relaciones tienen un impacto directo en nuestro sistema químico y neuronal, afectan de forma positiva en nuestras formas de SER y HACER haciendo que nuestro entorno personal y colectivo también se enriquezca, gracias a que nuestra mente y el corazón se expanden, y ¿sabes que es lo más bonito? que cuando la mente y el corazón se expanden, nunca vuelven al estado anterior. Por eso el intercambio nos hace más ricos en todos los ámbitos de la vida y nos puede sorprender con riqueza material. Siempre invito a profesionales y a mis estudiantes a ir un paso más allá, porque no solo se trata de crear redes de calidad, para obtener éxito profesional o personal, se trata de que seamos catalizadores del cambio y la evolución creando redes inteligentes.

Movimientos migratorios

Además de ser muy curiosa, veo cosas que los demás no ven, y esto de los movimientos migratorios lo he tenido en observación desde que era estudiante en la universidad y llegué a una conclusión, que hoy es parte de mis opiniones serias y formales porque les he hecho seguimiento y además lo he vivido en carne propia. Hasta hace un año, siempre decía que los movimientos migratorios eran estratégicos con alcance en el mediano y largo plazo, con el finde replicar en esos diferentes países receptores de migrantes, los problemas o por lo menos alguno de ellos, que llevaron a estas personas a dejar sus propios países. Debo aclarar, que no se trata simplemente de una guerra, de pobreza o problemas políticos, sino que son razones más profundas que conllevan a estas personas a actuar de la misma forma que actuaban, sentían y pensaban, en sus países de origen, con lo cual, muchas cosas se replican en la sociedad.

Sería muy irresponsable de mi parte, quedarme aquí en esta opinión y no ir a lo que realmente nos interesa. La humanidad está pasando por momentos de mucha confusión, momentos donde vemos muchas cosas exacerbadas, y es aquí donde entra en juego esta filosofía ya que estaremos formando redes inteligentes dando lugar a esa Inteligencia Colectiva, que podremos evolucionar y llevarla a una Inteligencia Multidimensional, a las que algunos investigadores la llaman Inteligencia Colectiva Aumentada y aquí comparto dos visiones vitales a manera de reflexión y como posibilidad o recurso del que podemos echar mano para crear todos juntos El Nuevo Mundo, que he estado conversando con Rafaél Martínez – Cortiña, investigador y catalizador, uno de mis referentes en este tema.

Desarrollo Divergente

Desarrollarnos y evolucionar como humanidad gracias a la divergencia, a los diferentes puntos de vista y todas las verdades, las opiniones y experiencias del otro, entendiendo que “El Otro” es cada uno de los seres humanos, personas, sistemas y organizaciones, culturas, religiones, estudios y sabidurías. En alguna entrevista que han hecho a Nicolas Pauccar, sacerdote Q’ero, a quien le tengo un gran respeto y una profunda admiración; un ser que comparte su sabiduría de una forma realmente sorprendente, clara y comprensible; es un auténtico privilegio escucharlo, sobre todo porque inspira y nos deja con la certeza de que hay un camino seguro que promete la recuperación del planeta y la evolución de la humanidad. En dicha entrevista le preguntaron sobre la función o el rol que juega “El Otro”, y su respuesta, más allá de lo que ya muchos sabemos y hemos escuchado sobre el famoso espejo del que tanto se habla en el mundo de las emociones y desarrollo personal, es que la humanidad en su conjunto aprenda, se desarrolle, y evolucione gracias al “Desarrollo Divergente” que resulta del intercambio y la relación con “El Otro”. Asumiendo a cada una de las personas como observadores que observan de forma distinta, la misma cosa, suceso, evento, se obtiene mayor información porque son resultados diferentes, según aquello observado por cada observador.

 ¿Qué suena un poco cuántico? Pue si, pero como siempre estas sabidurías originarias y ancestrales, sobre todo cuando nos permitimos escuchar esas grandes respuestas de Nicolas Pauccar, nos traen lo realmente importante, valioso y profundo, y su respuesta nos da la clave de la función del otro, no para que la leamos y la guardemos como algo más que sabemos, saber sobre el “Efecto Observador” no nos hace más ricos, sino para que realmente la pongamos en práctica, la utilicemos porque es un recurso para todos y nos ayudará a evolucionar. Se trata de aceptar, asumir, integrar esa verdad o punto de vista del otro, de cada persona, sistema o grupo, es decir, que, al hacerlo así, nos hacemos más ricos, más inteligentes, tenemos más respuestas y millones de formas distintas de soluciones a posibles problemas, de sanar, de resolver. Es una suma de verdades y visiones que nos permitirán seguir avanzando y trascender lo que sea lo que sea que se nos presente.

Polinizar al Planeta y Optimizar la Raza Humana

El intercambio, las relaciones, en todas sus formas y colores, incluyendo los movimientos migratorios, en estos momentos tan retadores y desafiantes, tienen una función, una razón de ser, quizás una de las cosas más importantes y trascendentales que tengamos que asumir los seres humanos. Siempre he pensado que el planeta es de todos, y por cosas de la vida, he estado hurgando diferentes filosofías, culturas ancestrales y originarias, escritos sagrados y no tan sagrados. Hice algunos cursos, entre ellos de cábala, en el que un día descubrí que sí, que el planeta es de todos y que una de las funciones de los seres humanos es disfrutarlo y recorrerlo para compartir experiencias y compartir recursos, para que todos tengamos acceso a la riqueza y abundancia del planeta tierra en sus diferentes formas, minerales, vegetales, animales, culturales, y que además nos mezclemos entre todos, y así optimizar la raza humana, relacionándonos en otros mares y territorios diferentes a nuestro lugar de origen. Asimismo, hace cinco años, escuché también a Nicolas Pauccar diciendo que uno de las funciones del ser humano es polinizar al planeta, por lo cual, es evidente que tenemos que recorrerlo para compartir sabidurías, recursos, semillas, y formas de ser, hacer y estar. Visto así y asumiendo esta función, para no llamarla Misión de Vida, es evidente que estaríamos optimizando la raza humana, recorriendo el planeta, aprendiendo, compartiendo nuestras experiencias individuales, regionales, culturales, relacionándonos y mezclándonos los unos con los otros.

Seríamos más ricos, más inteligentes, más desarrollados

¿Qué es desafiante? Si, pero no imposible es nuestra responsabilidad, es un deber, convertirnos en sujetos activos, asumiendo nuestro liderazgo individual y actuando nuestros propios roles con y para el entorno, activando nuestra inteligencia colaborativa, para que se genere la Inteligencia Colectiva y logremos expandirnos como una Inteligencia Multidimensional, una vez que nos optimicemos como civilización, siendo LIBRES y habiendo recuperado al planeta.

*La autora es estratega de Redes de Contacto.

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