La intención del presidente electo Rodrigo Chaves de renegociar “hacia arriba” el acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) podría ser una buena idea, si al final del día cumple con su meta de cambiar deuda cara, por una deuda más barata, según varios expertos consultados por LA REPÚBLICA.

Y es que revisar el acuerdo ampliado con el organismo multilateral por $1,778 millones, daría más confianza a los inversionistas sobre Costa Rica, pero más importante aún, haría más manejable la deuda pública que ya supera el 70% del PIB.

La idea es que Costa Rica destine menos recursos en el pago de intereses y el ahorro sirva para amortizar deuda, o bien, invertir en infraestructura, salud, educación o cualquier otra área relevante para el país.

Por otra parte, al reducirse la necesidad de endeudarse dentro del país, al suponer que se logra un mayor endeudamiento con el FMI, se minimizaría también la presión sobre las tasas de interés a nivel interno, por lo que los créditos para producir o para consumo serían más baratos.

Y es que el país necesita crédito para este 2022 por unos $11 mil millones, a la vez que los fondos que daría el FMI por el momento apenas son de $200 millones.

En ese sentido, el mandatario electo considera el acuerdo actual con el FMI como “poco ambicioso”.

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“No estamos pensando nuestra relación con el FMI como una fuente de recursos para llenar las necesidades de financiamiento del gobierno, sino como un instrumento para inyectarle confianza a la gente que nos tiene que prestar plata. Por eso, pienso que el actual convenio es poco ambicioso y que podríamos sacarle más provecho al cambiar deuda mala, por deuda con mejores condiciones”, dijo Chaves.

El programa ampliado con el FMI se aprobó el 1 de marzo del 2021 por un plazo de tres años por un total de $1,778 millones.

A la fecha, el fondo ha hecho dos desembolsos: uno el 30 de julio del 2021 por $293 millones y otro el 29 de marzo del 2022 por $284 millones.

“La ventaja que veo es que se podría conseguir dinero a un menor costo, en momentos en que las tasas de interés a nivel internacional están subiendo, pero hay que ver qué va a pedir el FMI a cambio y ahí es donde el proceso de negociación que haga el futuro presidente es muy importante ya que empezará un estira y encoje”, aseguró Fernando Rodríguez, economista de la UNA.

Una de las ventajas que permitiría esta renegociación es que Costa Rica viene cumpliendo con los compromisos que asumió Carlos Alvarado en enero del 2021, sobre todo, en materia fiscal.

Los ingresos subieron en ese año a la cifra récord de un 17% y el déficit fiscal cerró en 5% según cifras del Banco Central.

Además, se aprobó la ley de empleo público y aunque faltan leyes como la introducción del esquema de renta global y un ajuste al impuesto de casas de lujo, el mismo FMI reconoció el pasado 25 de marzo que se avanzó satisfactoriamente.

“El FMI ha indicado que los resultados económicos y fiscales son muy buenos. Esto permite que algunos proyectos originalmente planteados, ya no sean tan determinantes para alcanzar las metas convenidas. En la medida en que podamos cambiar deuda cara por deuda barata y deuda de corto plazo por deuda de largo plazo es un panorama más favorable para el futuro de las finanzas públicas del país”, aseguró Vidal Villalobos, asesor Económico de Grupo Financiero Prival.

El acercamiento entre Chaves y el equipo técnico del FMI se dará luego del 8 de mayo cuando asuma la presidencia, pero esta no será la primera vez, ya que el pasado 28 febrero cuando era candidato presidencial se reunió con la jefa de la misión, Manuela Goretti y el director ejecutivo, Pablo Moreno.

El cumplimiento de los compromisos con el FMI también se destaca por parte de las calificadoras de riesgo y eso es bueno a la hora de traer inversionistas.

*En alianza con La República