Por Luis Gonçalves 
Vivimos en un mundo que cambia rápidamente donde las consecuencias del crecimiento de la población, el cambio climático, el agotamiento de los recursos naturales y la contaminación son motivo de gran preocupación. Queda cada vez más claro que para detener la crisis climática, hace falta acordar de manera global y colectiva qué camino seguir, pero tenemos que empezar. Existe una necesidad urgente de que las organizaciones examinen cómo operan y midan cómo sus actividades impactan el medio ambiente y la sociedad en general.

La sostenibilidad es mucho más que fabricar productos ecológicos. Se trata de incorporar la sustentabilidad en cada práctica. Se trata de cultivar una mentalidad de sustentabilidad, aprovechando la innovación y las tecnologías emergentes para resolver algunos de los mayores desafíos que enfrenta la humanidad. Por lo tanto, debemos abordar los cinco pilares de la sostenibilidad: Social, Económico, Ambiental, Cultural y Tecnológico. En Centroamérica gracias a la Estrategia Regional de Cambio Climático por parte del Sistema de Integración Centroamericano, se trabaja en pro de la creación de estrategias para mitigar el cambio climático en la región con programas que van desde la eliminación del plástico, protección de ecosistemas regionales, uso racional de los recursos, entre otros.

Esto requiere una estrategia completa basada en prácticas comerciales responsables que involucren a todas las partes interesadas en múltiples niveles. La diversidad y la tecnología son aceleradores para obtener resultados exitosos en las empresas.

Sin embargo, un informe de la CEPAL  que revisa el progreso y los desafíos regionales de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en América Latina y el Caribe, menciona que el 68% de las metas sostenibles de los países de la región, se encuentran en una tendencia insuficiente hacia el año 2030, pues de 111 objetivos sólo un tercio están en un ritmo y trayectoria adecuados.

Es por ello la importancia de que las empresas logren potenciarse a través de la tecnología, ya que tendrán una gran capacidad para lograr una transformación profunda, y lograr articular una visión de métodos, herramientas y estrategias para la integración de los requisitos ambientales en el desarrollo de productos y las operaciones comerciales. Y, aunque no haya una tecnología única que resuelva la crisis climática, es una herramienta importante que debemos utilizar audazmente.

Lo interesante es que la sostenibilidad y la rentabilidad no son incompatibles. Hacer cambios ecológicos en la cadena de suministro puede mejorar significativamente los resultados y tener un mayor impacto en la comunidad que nos rodea. Hay grandes oportunidades para que la tecnología tenga un gran impacto en las empresas e industrias que se enfrentan a los mayores desafíos a la hora de reducir las emisiones de carbono. Con los gobiernos regulando sobre los desechos plásticos, las legislaciones que promueven los procesos de reciclaje, las operaciones deben volverse más ecológicas, más fuertes y más inteligentes. Un enfoque sostenible será más rentable y ayudará a crear buena voluntad.

Las tecnologías como la nube, el análisis de datos, la computación de borde, la inteligencia artificial y el aprendizaje automático pueden ofrecer un impacto significativo para la reducción de las emisiones. Por ejemplo del big data y el análisis de datos. Almacenar y procesar montañas de datos requiere una enorme potencia de supercomputación, por lo que la reducción de la intensidad de la energía de los productos y la implementación de tecnologías como el enfriamiento líquido directo son fundamentales para maximizar el rendimiento mientras se aumenta la eficiencia.

Las energías renovables, la recuperación de materiales, la re-fabricación, el desmontaje y el reciclaje pueden abordar algunos de los problemas actuales. El reciclaje de plásticos en el océano para reducir la contaminación ha sido una iniciativa importante para las organizaciones de todo el mundo. Diversas compañías están utilizando plásticos recolectados de playas, vías fluviales y áreas costeras para crear empaques y así reducir la huella plástica en el mundo. El compromiso con la sustentabilidad debe permanecer en el centro de las actividades, iniciativas y direcciones del desarrollo de las empresas.

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Mediante el ingenio humano y la evolución constante de la tecnología, pronto obtendremos nuevas formas de reinventar digitalmente la energía, el uso de la tierra, los desperdicios, el agua, el transporte, la producción y cómo los edificios operarán de forma más eficiente en el futuro, mitigando en gran medida los problemas climáticos a los que nos enfrentamos.

*El autor es el líder de Dell Technologies para Latinoamérica.

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