Recortar presupuesto y gastos corrientes será vital para enfrentar el alza de la inflación, que inició este año en 8.5%, a pesar de que República Dominicana reportó un crecimiento económico de más de 12%.

Otra medida fundamental es disminuir la inversión pública en algunos sectores, aunque eso representaría un efecto muy fuerte en el crecimiento económico, plantea Rafael Espinal, coordinador de la carrera de Economía del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC).

Hay un desajuste en las finanzas públicas, un incremento de gasto, el subsidio eléctrico se dispara al igual que el subsidio que el gobierno otorga al costo de los combustibles, frente a eso las autoridades tienen muy poca flexibilidad”, opina el catedrático.

El aumento de la tasa de interés de política monetaria por encima del nivel que se situaba antes de la pandemia ha sido la primera medida implementada por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) para enfrentar el aumento de la inflación.

“Se esperaba que el alza fuera por corto plazo, pero las proyecciones indican que se extenderá hasta el primer semestre de este año”, señala el académico sobre una situación que ya está generando el aumento de los precios de los alimentos que componen la canasta familiar,  de los materiales de construcción, y del resto de bienes y servicios.

También puede leer La inflación de EEUU sigue su escalada hasta el 8.5%, la más alta desde 1981

De su lado, la Asociación Dominicana de Bancos Múltiples (ABA) señala que una importante proporción de los deudores de sectores productivos, entre esos pequeñas y medianas empresas, no sufrirán tanto el aumento de las tasas de interés, ya que muchos están al amparo de estímulos monetarios dispuestos a raíz de la pandemia.

Después de que estallara la crisis sanitaria en 2020, el gobierno facilitó la concesión de préstamos a tasas fijas del 8% hasta julio de 2023. “Eso nos permitirá, como país, ir sorteando sin mayores traumas la transición a una senda de crecimiento sostenido con adecuados niveles de inflación”, expresa la ABA.

La inflación se asocia a precios más elevados del petróleo y de otras materias primas importantes para la producción local, así como al incremento en el costo global del transporte de contenedores y otras disrupciones en las cadenas de suministros, según el BCRD.

El precio del barril del petróleo intermedio de Texas (WTI) ha pasado de un promedio de 71 dólares en diciembre de 2021 a costar un promedio de 83 dólares durante enero de 2022.

También puede leer La importancia de invertir en un entorno marcado por la inflación

En tanto que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) destaca que es crucial aumentar los niveles de recaudación y mejorar la estructura tributaria para dar sostenibilidad fiscal a una trayectoria creciente de demandas de gasto.

La región de América Latina y el Caribe desacelerará su ritmo de crecimiento en 2022 a 2.1%, luego de crecer 6.2% promedio el año pasado, advierte la Cepal en su informe anual Balance Preliminar de las Economías 2021.