Por Héctor Chamizo

Que el petróleo se ha movido hacia una espiral alcista, que ha repercutido en el incremento del precio de los combustibles como la gasolina o el diésel. Europa está pagando, de hecho, los precios más caros de la historia para comprar crudo, debido a la fortaleza del dólar frente al euro, cada vez más cerca de la paridad. ¿Se puede aprovechar este escenario dentro del mercado energético?

Aunque los precios del crudo Brent cayeron a 112 dólares por barril desde el máximo de 13 años de 130 dólares por barril registrado en marzo de 2022 debido a los bloqueos generalizados en China y a los débiles datos económicos que desatan el temor a una recesión mundial, Rohan Reddy, director de investigación de Global X espera que los precios del petróleo “sigan siendo alcistas, ya que la UE está planeando llegar a un acuerdo sobre un embargo gradual del petróleo ruso y estamos viendo un lento aumento de la producción de la OPEP”.

Además, tras semanas de preocupación por la ralentización de la demanda china a causa de las restricciones, China está señalando que empezaría a deshacer el bloqueo. “Esto llevaría a un aumento de la demanda procedente de China, lo que reduciría aún más los suministros mundiales”, resalta el experto.

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La subida de los precios de las materias primas ha contribuido a este escenario y ahora se espera que el precio del petróleo alcance una media de 95 dólares por barril en 2022 (unos 40 dólares más de lo previsto hace un año). Por su parte, los precios de los alimentos también han subido considerablemente. Sin embargo, con una inflación subyacente del 4,7% interanual, el resto de los precios se sitúan muy por encima de lo previsto.

La guerra de Ucrania puede tener parte de culpa, ya que la economía mundial se enfrenta a la perspectiva de perder alrededor del 12% de su suministro de petróleo y una pérdida potencialmente mayor de grano y trigo”, concreta Keith Wade, economista jefe y estratega de Schroders. Cabe recordar que Rusia y Ucrania representan aproximadamente un tercio del suministro mundial.

Sin embargo, los alimentos y la energía suponen un poco menos de un punto porcentual del desbordamiento, es decir, algo más de una cuarta parte. El resto no está relacionado con las materias primas, pero sí influye en la inflación core.

La pesca de las petroleras

Las beneficiadas de esta situación son, principalmente, las petroleras. Unas compañías que han bañado de capital favorable a los inversores en los mercados y que con el contexto aún tenso sobre el oro negro puede que mantengan esa tendencia.

Saudí Aramco, la compañía más importante del sector, informó de que sus ingresos netos aumentaron más de un 80% hasta alcanzar máximos históricos en el primer trimestre de 2022, un aumento que se benefició de la subida de los precios de la energía.

Como resultado del aumento de los precios de las acciones, Saudi Aramco superó a Apple como la empresa más valiosa del mundo, con un valor de mercado que aumentó a 2,4 billones de dólares.

“Aramco tiene previsto gastar miles de millones de dólares para aumentar su capacidad de producción de petróleo de 12 millones de barriles diarios a 13 millones en 2027”, analiza Reddy.

“También estamos viendo que grandes gigantes del petróleo, como Shell y Exxon Mobil, están generando un mayor flujo de caja gracias al aumento de los precios de la energía”, añade el experto.

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Estas empresas están planeando utilizar este efectivo para reducir la deuda y aumentar la recompra de acciones en lugar de aumentar la exploración y el gasto de capital. “El aumento de los precios del petróleo y la recuperación de la demanda probablemente respaldarán los beneficios y los flujos de caja de las compañías petroleras, y acabarán por aumentar la recompra de acciones y el pago de dividendos este año”, afirma el experto de Global X.

Para Hilda Applbaum, Gestora, Alfonso Barroso, Gestor de Renta Variable, Marc Nabi, Director de Inversiones, Capital Group, las compañías de prospección y producción de petróleo y gas también están cambiando sus estrategias de dividendos, lo cual hace que sean a tener en cuenta desde el punto de vista de la inversión.

Históricamente, estas compañías no han repartido dividendos, ya que han optado por reinvertir en el negocio para aumentar el crecimiento de su producción, aunque dicho crecimiento ha sido contraproducente en aquellos periodos en los que la fluctuación de los precios de la energía ha deteriorado la rentabilidad de los proyectos y provocado problemas financieros”, explican.

Los expertos desvelan que esta situación está comenzando a cambiar, ya que las compañías son cada vez más disciplinadas en este sentido y han comenzado a pagar dividendos ordinarios desde una base reducida, complementándolos con dividendos variables o extraordinarios en función de los precios de las materias primas y la solidez de los flujos de caja.

“Por ejemplo, el pasado mes de noviembre, la compañía Pioneer Natural Resources anunció un dividendo variable trimestral en efectivo de 3,02 dólares por acción, lo que representa aproximadamente 740 millones de dólares de capital distribuido entre los accionistas”, cuentan. “EOG Resources ha ido aumentando sus dividendos durante los últimos cinco años y el pasado mes de julio anunció el pago de un dividendo extraordinario”.

El oro negro ha absorbido grandes revalorizaciones y probablemente, según los expertos, el precio seguirá superando los 100 dólares el barril. Eso abre ventanas de oportunidad como cobertura de cartera durante los próximos meses.

*Este texto se publicó originalmente en Forbes España