Con una presencia de más de 10 años en Centroamérica, el laboratorio farmacéutico de origen mexicano Stendhal, continúa adentrándose en el mercado de la región para entender mejor a sus habitantes y sus necesidades, mientras sigue con su expansión y es aliado de compañías internaciones del sector tales como Biogen, Biomarin, Alnylam y Helsinn.

Esta empresa cuenta con presencia en 14 países en América Latina y El Caribe y justamente dentro de esta región cuatro países centroamericanos se encuentran en el top 10 de naciones con mayor gasto público en salud como porcentaje del PIB en 2020 según Statista.

“Nuestro objetivo es seguir colaborando y contribuyendo con las instituciones de salud, formando alianzas y sinergias que contribuyan a la educación médica continua y al diagnóstico oportuno para que los pacientes se puedan beneficiar de los tratamientos”, dice Alberto Moreno, director comercial Latinoamérica para Stendhal.

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Los desafíos

Con el inicio de la pandemia, se resaltó la importancia del tratamiento de enfermedades crónico degenerativas, pues distintos estudios demostraron su relación con la hospitalización y/o muerte por complicaciones en pacientes con covid-19, por ello el papel de Stendhal como líderes en servicios de salud a usuarios con enfermedades de este tipo tomó aún más importancia.

Medicamentos.

“Ante la pandemia uno de los retos más importantes fue el asegurar el suministro de los productos en beneficio de los pacientes, el cual gracias al modelo de negocio que se tiene en América Latina se minimizó el impacto, el cual se logró desarrollando planes estratégicos de colaboración alcanzando objetivos comunes con las instituciones gubernamentales, sociedades médicas y asociaciones de pacientes”, recalca Moreno.

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Pero además otro desafío no solo para la empresa sino para todo el sector es la modernización constante, de hecho, de acuerdo a Healthcare It para el año 2025 el 10% de los hospitales del mundo se hayan convertido o estén en vías de ser hospital inteligente.

 “Uno de los retos principales es desarrollar la evaluación de tecnologías sanitarias en los diferentes mercados e instituciones gubernamentales junto con los profesionales de la salud para la optimización de los recursos y que los pacientes pueden recibir de manera oportuna los tratamientos mejorando los resultados clínicos esperados para los pacientes”, concluye el director.