Por Silvia García-Castaño

Inmersos en la guerra de Ucrania y con la volatilidad actual de los mercados parece difícil mirar a largo plazo. Sin embargo, es ahora cuando debemos mantener la calma y fijar bien nuestros objetivos de inversión y riesgo con una buena planificación financiera. Un inversor puede tener varios objetivos de vida. Bajo esta premisa, y más en estos momentos, es importante contar con el acompañamiento en las inversiones que entidades especializadas en banca privada como Tressis pueden ofrecerle.

En los últimos años la disrupción en la economía y en la sociedad global han transformado gran parte de nuestro día a día, tanto a nivel profesional como personal. Un proceso que con la pandemia se ha acelerado de forma significativa, presentándose oportunidades de inversión en distintas megatendencias de interés mundial entre las que, para nosotros, destacan tres grandes grupos: la tecnología, los cambios sociodemográficos y la sostenibilidad.

La guerra en Ucrania también tiene un elemento acelerador en relación a la transición energética con el desarrollo futuro de energías alternativas, al igual que la ciberseguridad que ganará protagonismo.

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1. Nuevas tecnologías disruptivas

Las grandes tecnológicas seguirán revolucionando el mundo. Las infraestructuras en la nube y la ciberseguridad tendrán un fuerte crecimiento en los próximos años. Los juegos en línea, la robótica, la inteligencia artificial o el desarrollo del metaverso son también oportunidades que, junto con el tratamiento y almacenamiento de datos, ayudarán a las compañías a aumentar la automatización, generar ahorro y nuevas líneas de negocio.

2. Cambios sociodemográficos

El cambio en los patrones de consumo y el aumento de la esperanza de vida son fuerzas poderosas de impacto muy positivo para algunos segmentos de la economía. Las formas de consumo varían aumentando el ecommerce; los jóvenes consumen economía de suscripción y la clase media seguirá en ascenso en Asia, con lo que crecerá el consumo de lujo.

Por otro lado, y cada vez existen nuevas preocupaciones en relación al “estar bien”. El desarrollo de la robótica médica es un sector a tener en cuenta ante una población cada vez más envejecida. Nuestros mayores generan un mayor consumo de bienes ligados al ocio y la salud.

3. Sostenibilidad, seguridad alimentaria y energéticas

Los años 2019 y 2020 han supuesto un cambio en la asignación de capital. La crisis del covid dio lugar a un despliegue de planes de recuperación de la pandemia así como al Gran Pacto Verde, por el cual se asignarán un total de 1,7 billones de euros a planes materializados a partir de 2022.

Encontramos un fuerte crecimiento en la alimentación saludable y sostenible. La explotación eficiente del suelo para abastecer a una población creciente da lugar a oportunidades de inversión en fertilizantes, cadenas de suministros, irrigación empaquetados, etc. El ciclo y la gestión del agua siguen ganando importancia, así como la gestión de residuos. Entre las temáticas de inversión encontramos la economía circular, que supone un modelo económico fundamental para luchar contra la ingente cantidad de residuos y la mala gestión de los limitados recursos naturales.

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Por último, la inversión socialmente responsable ha pasado a denominarse inversión sostenible, y ha ido ganando peso, atrayendo gran volumen de los inversores. Esta tendencia continuará, por ello en Tressis apostamos por inversiones ASG tanto en nuestras carteras sostenibles como en las tradicionales. La inversión en tendencias se puede canalizar a través de carteras traspasables para personas físicas o a través de vehículos de inversión, como es el caso del fondo Tressis Siroco Tendencias ISR.

*Este texto se publicó en Forbes España