Si usted es de las personas que está sufriendo penurias económicas es mejor que se prepare porque el alza en el precio de los bienes y servicios y el desempleo, tendrían una tendencia al alza en lo que resta del año y probablemente todo el 2023, según los expertos.

Un crecimiento de la economía mundial menor a lo esperado, producto de una desaceleración, la guerra entre Rusia y Ucrania y el alto precio de los hidrocarburos son algunos de los factores externos que están afectando a todo el planeta y por supuesto a nuestro país.

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Las primeras consecuencias de este panorama mundial ya se sienten en suelo nacional.

Por ejemplo, la inflación más alta de los últimos 13 años se registró en mayo con 8,7%, a la vez que los combustibles alcanzaron un precio histórico por litro de más de ¢1 mil.


AL ALZA


Las cifras evidencian cambios en las proyecciones:

VariableCambio
Inflación a mayo8,7% (la más alta de 13 años)
Desempleo330 mil personas
Tasa de política monetaria5,5%
Tipo de cambio¢692
Crecimiento económico proyectado3,4% del PIB

Esta situación provoca que muchos bancos centrales, incluyendo el costarricense, tomen medidas encaminadas a evitar que la inflación se dispare, lo malo, es que se aumentan las tasas de interés de los créditos y con ello, se disminuye la inversión, el consumo y por supuesto, la generación de nuevos puestos de trabajo en el mejor de los casos, ya que no se pueden descartar recortes de personal.

Sectores como inmobiliario, construcción, automotriz y turismo serían los más afectados.

“Un crecimiento económico lento conduce a un aumento en el desempleo, lo que en conjunto con altos niveles de inflación golpean de una manera significativa a las personas, ya que no solo enfrentan problemas de ingresos sino que estos, junto con sus ahorros, pierden poder de compra, generando crisis sociales profundas en los países que experimentan la estanflación”, explicó Melvin Garita, gerente general de BN Valores.

La semana pasada un período de “estanflación”, fue pronosticado por el Banco Mundial.

Se trataría de una abrupta caída del crecimiento global, a la vez, que las economías en todo el mundo experimentarán un alza de sus bienes y servicios.

De acuerdo con los nuevos escenarios, el producto interior bruto (PIB) mundial solo crecerá 2,9 %, frente al 4,1% que se pronosticó en enero. En el caso de Costa Rica la economía solo crecería 3,4% este año.

“Costa Rica no se escapa de la realidad mundial que incluye también la crisis de contenedores y las secuelas de la covid-19, incluso las empresas amparadas a los regímenes especiales se están desacelerando por la contracción de la economía mundial”, aseguró Shirley Saborío, economista.

Las medidas monetarias que se están tomando para evitar la presión sobre los precios, como el aumento en las tasas de política monetaria, el encaje mínimo legal y las reservas de liquidez de las cooperativas y las asociaciones solidaristas afectan la oferta y también, la demanda por precio y con ellos, el crecimiento de la producción y las posibilidades de generar empleo, agregó Saborío.

El impacto real de estanflación se sentirá en Costa Rica si se agudiza la desaceleración y el Banco Central no toma medidas, de acuerdo con Jorge Benavides, analista económico.

Para paliar todos estos efectos, las personas y los hogares en general, deben ser más disciplinados con sus presupuestos y generar ahorros que les permitan enfrentar estos periodos de incertidumbre y desaceleración económica.

“Mientras las tasas de interés de referencia sigan al alza, el endeudamiento va a salir más caro y eso hará que la gente que tiene créditos, va a tener que recortar algunos rubros. Entonces, se vivirá una pandemia económica que lo llevará a acomodar los gastos mensuales para cumplir con los compromisos de deuda”, destacó Daniel Suchar, analista financiero.

*En alianza con La República