Investing.com – Lo inevitable, parece que ha sucedido.

Rusia no ha sido capaz de sortear la entrada en suspensión de pagos como consecuencia de las sanciones por la guerra de Ucrania. En este sentido, por primera vez desde la Revolución Rusa, allá por el año 1918, Rusia no ha podido abonar cerca de 100 millones de dólares en concepto de deuda soberana, según informó Bloomberg, lo que equivale a entrar en suspensión de pagos.

Y es que los 30 días de gracia que se impusieron a finales de mayo para que los acreedores del país presidido por Vladimir Putin recibieran el pago no han servido de mucho. Ayer, domingo 26 de junio terminó el plazo sin que recibieran el pago, con lo que ‘técnicamente’ esta situación se considera un default.

No obstante, La suspensión de pagos, por el momento, según comunica Bloomberg, tiene un carácter “simbólico”. De hecho, las tres agencias de calificación de riesgos, Moody’s, S&P y Fitch, no han anunciado el ‘default’ de Rusia, porque las tres tienen suspendidos sus negocios y análisis del país y sus empresas desde marzo, cuando la Unión Europea prohibió estas actividades con el Kremlin.

Leer: Banco Central de Honduras otorga crédito por 1,000 mln dlr al Gobierno

Y qué significa el default en el corto y en el largo plazo

Para Levon Kameryan, analista senior del sector público y soberano de Scope Ratings: “El default o impago de la deuda externa de Rusia tiene limitadas implicaciones financieras a corto plazo y no debería comprometer por ahora la capacidad del país para financiarse”. En este sentido, prosigue Kameryan, “Rusia sigue beneficiándose de importantes ganancias extraordinarias por sus exportaciones de petróleo y gas debido a los altos precios de la energía, lo que reduce la necesidad de pedir dinero en los mercados de deuda extranjera. De todos modos, el acceso de Rusia a los mercados extranjeros está cerrado en su mayor parte, por el momento”.

No obstante, a más largo plazo, apunta el analista de Scope Ratings, “el impago restringe la flexibilidad de financiación de Rusia y supone otro golpe a la confianza de los inversores, lo que probablemente desalentará aún más la inversión extranjera. Rusia necesita urgentemente la inversión extranjera para mejorar sus malas perspectivas de crecimiento a medio plazo. Estimamos que las repercusiones de la guerra en Ucrania han reducido el crecimiento potencial del PIB a un 1-1,5% anual. El default también complica el pago de la deuda y el endeudamiento del sector privado, cuya deuda externa es aproximadamente cuatro veces superior a la del Estado ruso”.

Pagos en rublos tras un decreto de Putin

Se da la circunstancia de que el Ministerio de Finanzas de Rusia declaró el jueves pasado que cumplió en su totalidad con las obligaciones de servicio de la deuda estatal de la Federación Rusa. Rusia informó de que ingresó 12.510 millones de rublos, equivalente a 234,9 millones de dólares al National Settlement Depository (NSD), que actúa como agente de pago de los eurobonos.

El abono en rublos se efectuó en virtud de un decreto del presidente ruso, Vladímir Putin, según el cual “las obligaciones frente a los eurobonos de la Federación Rusa se reconocen como cumplidas si se realizan en rublos por un monto equivalente al valor de las obligaciones en moneda extranjera”.

Por Carlos González

Investing.com
Investing.com