Investing.com – Las acciones caen en esta última jornada del primer semestre de 2022, cerrando la peor primera mitad de año desde 1970 para el S&P 500, que cayó en terreno bajista este mes, al ceder 20% desde sus máximos de enero. El Nasdaq también está en tendencia bajista, con una caída de casi 27%. 

Los principales índices bursátiles reflejaban tendencia de “compra fuerte” en la primera hora de apertura del mercado, con el Dow Jones cayendo 427 puntos o 1.37%, el S&P 500 cediendo otros 59 puntos o 1.5%, y el Nasdaq con una caída de 246 puntos o 2.21%. 

Los inversionistas se mantienen atentos a las señales que intensifiquen o disipen los riesgos de recesión en un año en donde la política expansiva quedó atrás, la liquidez se restringe y la inflación afecta los gastos de las empresas y las proyecciones de ganancias. 

En efecto, el gasto del consumidor reflejó hoy una desaceleración en mayo, al subir sólo 0.2%, el crecimiento más lento en cinco meses, por debajo de lo estimado; siguiendo con la tendencia de abril, cuando también se reflejó una ralentización. El dato está siendo asumido por el mercado como una alarma de que pudiera aproximarse una contracción económica. 

Y es que la recuperación económica postpandemia del año pasado generó desequilibrios entre la oferta y la demanda a escala global que desataron una alta inflación y los altos precios golpean los presupuestos personales y atenta con impactar en el consumo. 

Sin embargo, el índice de precios de los gastos personales básicos -el indicador preferido de la Fed, en cuanto a cambios en el costo de vida-, cedió de 4.9% a 4.7% en mayo, incluso más bajo de lo esperado. Es el tercer mes de caída, lo que podría apuntar a que en efecto la inflación estaría tocando techo. 

Un 2022 complicado 

Esta primera mitad de año negativa para el S&P 500 y el mercado en general termina con 11 sectores principales del índice encaminándose hacia pérdidas mensuales en junio. Los temores de recesión impactaron con más fuerza en la energía cíclica, materiales y finanzas, llevándolos a estar entre los de peor desempeño. 

Mientras que los sectores más defensivos, como los de atención a la salud, bienes de consumo básico y servicios públicos estuvieron entre los de mejor desempeño. 

El 2022 ha sido complicado para la economía y duro para el mercado de valores. La economía no ha logrado mantener el ritmo de crecimiento, con altas tasas de interés restringiendo la liquidez para aplacar la inflación. 

Al mismo tiempo, con las cadenas de suministro sufriendo mayores interrupciones, debido a la guerra en Ucrania y nuevos cierres en China por brotes de Covid.

Los inversionistas ahora están atentos a si el mercado podría apuntar a una recuperación en el segundo semestre, o si el terreno bajista continuará y el fondo no ha llegado aún. 

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